Lesbomaternidad: ¿cuestión de crianza o de filiación?

En respuesta al análisis de María Sara Rodríguez: “Puede que la profesora considere inoportuna la tramitación del proyecto de ley en debate, como lo desliza en un par de ocasiones, pero no lo es para las niñas y niños reales, con nombres, lugares de pertenencia, entornos y aspiraciones que van creciendo y carecen de reglas que protejan un vínculo tan sensible como el descrito…”

Por Bárbara Orellana

 

En un análisis jurídico reciente, una reconocida profesora publicó sus críticas al proyecto de ley que regula el derecho de filiación de los hijos e hijas de parejas del mismo sexo (PL), Boletín N° 10.626-07, en tramitación ante el Congreso. Sobre el particular, estimo que corresponde argumentar desde la vereda contraria para sostener el objeto del PL y así contextualizar el debate jurídico que subyace en tales críticas.

Afirma en su análisis que el PL referiría solo a la “crianza compartida de una mujer con su pareja del mismo sexo” y no al vínculo de filiación y que, como tal, estaría resuelta en el derecho general —cuidado personal, patria potestad, tutelas y curadurías de menores de edad—, lo que haría inoficioso regular sobre la materia. De suyo, no se necesita aclarar que la crianza de niñas y niños y la filiación son instituciones diferentes y que, por tanto, la primera no considera la omisión legal expuesta en el PL que incide en la valoración y reconocimiento jurídicos del estatus familiar de dichas personas concebidas, nacidas y en crecimiento dentro de una familia que difiere de la tradicional.