Sofía Calderón, Directora Regional de ABOFEM Biobío: “La emancipación del trabajo doméstico requiere un reconocimiento constitucional, social y económico

Sofía Calderón fue parte del encuentro final de la itinerancia cocreativa “Ancestras del Futuro”, “Mujer, doble jornada laboral y reapropiación del espacio público”conversatorio gestado por el programa de educación no formal Activa tu Presente con Memoria que reunió a diversas activistas, muralistas y dirigentas vecinales para reflexionar sobre el estado actual y necesidades en torno a esos ejes temáticos. En ese contexto Sofía brindó esta entrevista en la que releva “a pesar de tener una agenda de género plagada de buenas intenciones, actualmente las dueñas de casa se encuentran desprovistas de protección social como trabajadoras, o sea, al mismo nivel de una persona indigente, aun cuando dediquen gran parte de su vida al trabajo doméstico, trabajo que es absolutamente necesario para el bienestar social”

Por Alejandra Villarroel Sánchez

 

Entre los referentes del feminismo que inspiran a la abogada Sofía Calderón (1987) se cuentan las pensadoras Flora Tristán, Kate Millet, Silvia Federici y su madre. Nació en Costa Rica, pero actualmente vive en Concepción, ciudad en la que estudió y donde dirige una de las sedes de la Asociación de Abogadas Feministas. Compuesta por más de 600 abogadas organizadas a nivel nacional en comisiones temáticas, operativas y regionales, desde su origen en el icónico mayo de 2018, ABOFEM incorpora al ejercicio de la abogacía un enfoque feminista hasta entonces inexistente en Chile y activa esa perspectiva en centenares de causas relacionadas con violencia de género, asumiendo su labor profesional -desde el poder que implica desenvolverse en el ámbito del Derecho- como una herramienta concreta de transformación social y de lucha. A un año de su origen, suman varios hitos, como por ejemplo representar las denuncias del caso NIDO.org y la reapertura del caso de abuso sexual en la intocable Pontificia Universidad Católica, entre otras proezas. Pero no sólo en Tribunales se proyecta la capacidad de incidir que posee ABOFEM, de forma inteligente las abogadas han desplegado múltiples asesorías legales a lo largo del país y también jornadas educativas clave, comprendiendo que precisamente es la educación el caldo de cultivo donde se hallan los principales anclajes de la misoginia y machismo.

-Tras el reciente 8M y luego del primer año de vida de ABOFEM ¿cómo evalúas la irrupción del feminismo en Chile y su despliegue en regiones?

-Desde el siglo XIX hemos tenido valientes e insignes mujeres, que tanto en el discurso como en la práctica han sacado a relucir todo el feminismo que las chilenas podemos llevar dentro. En cuanto a la denominada “nueva ola” feminista, reverdecida bajo la lucha de un aborto libre, no podemos más que señalar que aún cuando se ha visibilizado de forma masiva e indesmentible los últimos dos años, lleva en gestación mucho más tiempo y no ha sido más que el resultado del arduo trabajo de innumerables asociaciones, coordinadoras de mujeres y académicas que han visto en el feminismo la única solución posible a un sistema político y económico que tiene como fundamento la opresión de la mitad de la población, las mujeres. A nivel regional y refiriéndome, principalmente a la región del Bío Bío, el desempeño de las organizaciones feministas ha sido ejemplificador, tienen un gran poder de convocatoria y se han esforzado por identificar y levantar problemáticas propias, como resultado de ello sus demandas van mucho más allá de las cuestiones género.