La lucha de Abofem: Mujeres al centro de la justicia

Nacieron en medio del espíritu del mayo feminista, en un comienzo eran sólo un grupo de colegas y hoy son más de 650 profesionales en todo el país que trabajan para que su disciplina también pueda convertirse en una herramienta para la igualdad de derechos y equidad de género. Ellas son la Asociación de Abogadas Feministas de Chile.

por Paula Aguilera

 

Asumir la representación para las más de 320 denuncias que han recibido hasta ahora por el caso Nido.org; armaron la campaña para relevar el caso de Francisca Díaz, la joven que había sido condenada por denunciar a un abogado por abuso sexual; y que la Corte de Apelaciones ordenara a la Pontificia Universidad Católica reabrir un sumario al sacerdote Rodrigo Polanco por acoso contra una estudiante son sólo algunos de sus hitos en menos de un año desde su creación.

La Asociación de Abogadas Feministas (Abofem) nació en medio del espíritu del mayo feminista que sacudió al país en 2018 con marchas, tomas de universidades y distintas manifestaciones que buscaban poner en primera línea las desigualdades de género propias de nuestra cultura, y que están presentes en los más diversos ámbitos como la crianza, educación, trabajo, las instituciones, las relaciones de pareja y todo tipo de vínculo que sitúa a las mujeres en una posición de inferioridad.

Bárbara Sepúlveda (33), directora ejecutiva de la asociación, se reunió junto a un grupo de colegas e hicieron la convocatoria para abogadas y egresadas de Derecho: en una semana se juntaron 50 en un teatro y a la semana ya sumaban 100 inscritas. Hoy son más de 650 las profesionales asociadas en todo Chile, quienes trabajan para que su disciplina también pueda convertirse en una herramienta de transformación social.

“Comenzamos a debatir sobre la falta de una instancia en nuestro gremio que fuera estable y representativa en la cual pudiéramos aportar al movimiento. Dada la magnitud de las movilizaciones no podíamos quedarnos en lo local, teníamos que organizarnos más allá de las fronteras de la academia y a nivel nacional. Abofem resultó ser para muchas abogadas el espacio donde queríamos estar y que hasta entonces no existía“, explica Sepúlveda, quien anteriormente había ejercido como directora ejecutiva en el Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC).

El derecho es un espacio de poder que debe ponerse al servicio de la emancipación de las mujeres y de la igualdad de derechos de quienes no tienen acceso a ese espacio. Por eso pensamos que es necesario integrar un enfoque feminista en el derecho, tanto en su generación, a través de los procesos legislativos, su enseñanza, así como en su aplicación en las políticas públicas y en tribunales”, agrega Carmina Vásquez, directora de la comisión LGTBIQ+.